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Por qué 2026 es el mejor momento para modernizar elevadores antiguos

Escrito por The Otis Team | 21/01/2026 01:45:00 PM

Un elevador antiguo se parece mucho a un corazón cansado dentro de un edificio que quiere seguir corriendo maratones. Sigue latiendo, sí, pero cada vez le cuesta más trabajo sostener el ritmo de la vida actual. 

 

Los ruidos extraños, las frenadas bruscas o los paros inesperados no son casualidad: son señales claras de desgaste. Ignorarlas, especialmente rumbo a 2026, ya no es solo “aguantar un poco más”, es tomar una decisión consciente que impacta en seguridad, costos y en la reputación del inmueble. 

 

Edificios modernos, elevadores que ya no alcanzan 

En el mundo existen cerca de 21 millones de elevadores. De ellos, más de 7 millones ya superaron los 20 años de servicio y, en la próxima década, esa cifra podría duplicarse. América Latina no es la excepción. Aquí conviven edificios nuevos con torres construidas hace décadas, muchas de ellas operando con elevadores pensados para otra época, con controles obsoletos y lógicas de uso que ya no responden al tráfico actual ni a los usos mixtos de los edificios. 

¿Funcionan? Sí. Pero cada año lo hacen con más desgaste, más fallas y más distancia frente a los estándares actuales de seguridad y confort. Por eso, modernizar deja de ser un lujo o un “nice to have” y se convierte en el camino natural para que un edificio siga siendo competitivo frente a inmuebles más nuevos que ya integran sistemas de movilidad vertical inteligentes desde su origen. 

 

Eficiencia energética: cuando el consumo deja de ser invisible 

La energía que consume un elevador antiguo casi nunca se ve, pero siempre se paga. Equipos con más de 20 años suelen operar con motores menos eficientes, sistemas de control que no optimizan arranques y frenados y sin tecnologías capaces de regenerar energía hacia la red del edificio. En la práctica, eso se traduce en consumos elevados que se acumulan mes con mes. 

La experiencia del sector muestra que modernizar con motores de imanes permanentes, variadores de frecuencia y controles de nueva generación puede reducir de forma significativa ese consumo. No es magia: es tecnología más eficiente, menos desgaste y ahorros que se sienten con el tiempo. Para edificios con objetivos de sostenibilidad o compromisos ESG, el elevador deja de ser un punto ciego y se convierte en una palanca real para reducir la huella ambiental. 

 

Seguridad: cuando el tiempo juega en contra 

La mayoría de los elevadores está diseñada para una vida útil de entre 20 y 25 años, dependiendo del uso y del mantenimiento. Después de ese punto, los paros inesperados, los problemas de puertas y la mala nivelación se vuelven más frecuentes. Y con ellos, crece el riesgo de incidentes que afectan tanto la seguridad como la confianza de quienes usan el elevador todos los días. 

Modernizar es, en muchos sentidos, darle un nuevo cerebro y mejores reflejos al equipo: controladores actuales, sistemas de comunicación de emergencia más confiables, puertas automáticas más precisas y una nivelación de cabina mucho más segura. Además, abre la puerta a esquemas de mantenimiento preventivo, donde las fallas se anticipan antes de convertirse en un problema serio y el elevador se mantiene alineado con normativas vigentes. 

 

Experiencia de usuario: del viaje tolerado al viaje apreciado 

Hoy el usuario es menos paciente y más exigente. Espera trayectos suaves, tiempos de espera razonables, cabinas bien iluminadas, información clara y, sobre todo, sentirse seguro. Un elevador ruidoso, con movimientos bruscos o una cabina visiblemente desgastada puede arruinar la percepción de un edificio, incluso si todo lo demás está en perfecto estado. 

La modernización transforma por completo esa experiencia: cabinas renovadas, mejor iluminación, indicadores digitales claros, viajes más silenciosos y una nivelación precisa que facilita el uso a personas con movilidad reducida. Si además se integran tecnologías inteligentes y mantenimiento digital, los tiempos fuera de servicio se reducen y el edificio proyecta una imagen de cuidado, actualización y confianza. 

 

2026: el momento de decidir 

Los datos son claros: millones de elevadores en el mundo ya superaron los 20 años de servicio y forman un parque envejecido que no responde a las exigencias actuales de seguridad, eficiencia y confort. Al mismo tiempo, las soluciones de modernización han madurado, se han probado en miles de proyectos y hoy representan una forma efectiva de extender la vida útil del equipo y elevar el nivel del edificio. 

 

Esperar a que las fallas se acumulen es aceptar más paros, más gastos imprevistos y más frustración para los usuarios. Evaluar en 2026 el estado real del elevador —su antigüedad, desempeño, consumo energético y frecuencia de fallas— y definir un plan de modernización ya no es reaccionar a un problema puntual. Es una decisión estratégica para proteger la seguridad, la eficiencia y la reputación del inmueble en el largo plazo. Contáctanos al +528007125473 o visita nuestro sitio web para modernizar tus equipos este año.