Otis impulsa programas que inspiran vocaciones, desarrollan habilidades técnicas para enfrentar los desafíos de la movilidad vertical y el futuro urbano.
Al utilizar un elevador, la experiencia suele ser segura y silenciosa. Sin embargo, detrás de esa movilidad vertical se encuentra el trabajo de ingenieros, técnicos, creativos y un sólido conocimiento en STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
Otis reconoce esta realidad y por ello puso en marcha una apuesta decidida por la formación de quienes serán los responsables de construir el futuro de la movilidad vertical. Por este motivo, impulsamos diversos programas STEM que buscan inspirar vocaciones y desarrollar habilidades técnicas, además de acercar oportunidades a nuevas generaciones.
Todo esto con el objetivo de fortalecer el talento que marcará el rumbo de la sociedad en los próximos años.
Primero, lo importante; el mundo está cambiando muy rápido. Las ciudades se densifican, las poblaciones envejecen, las emergencias climáticas se intensifican, y la demanda por infraestructura segura y accesible crece exponencialmente. En este contexto, los elevadores, las escaleras mecánicas, los sistemas de mantenimiento, los controles digitales, entre otros, asumen un rol fundamental en la movilidad de personas.
Para poder diseñar, fabricar, instalar, mantener y mejorar esos sistemas se necesita de profesionales que tengan bases sólidas en STEM. Es decir, que sean capaces de resolver problemas reales, de innovar, de anticipar fallos, de usar tecnologías y nociones nuevas como inteligencia artificial, sensores, eficiencia energética, entre muchas otras.
Además, existe una brecha muy grande: se estima que para 2030 habrá 85 millones de puestos de trabajo sin cubrir en el mundo por la falta de competencias digitales y técnicas. Otis tiene claro que no basta con fabricar buenos productos, sino que también es su responsabilidad ayudar a cerrar esa grieta mientras inspira vocaciones. Y con ello, también asegurar una fuerza de trabajo competente para los retos del futuro.
Por otro lado, un reporte realizado por la ONU en conjunto con la Oficina del Asesor Especial para África (OSAA) demostró que la Ciencia, la Tecnología, la Ingeniería y las Matemáticas son factores clave para el desarrollo económico de un país. La formación en estas disciplinas genera innovación y competitividad, lo que contribuye también a la estabilidad social y, en consecuencia, a la paz y la seguridad en las comunidades.
Estos son algunos de los principales programas de OTIS orientados a estudiantes de distintos niveles, acompañados de ejemplos que muestran cómo se aplican en la práctica:
Made to Move Communities™
Es el programa bandera de Otis en impacto social en lo que toca a STEM. Desde el año 2020, este desafío global invita a estudiantes de secundaria y universidad a identificar problemas reales de movilidad en sus comunidades y proponer soluciones basadas en STEM.
Este, dura unas 8 semanas, y está guiado por mentores voluntarios de Otis, quienes acompañan a los estudiantes en el proceso de diseño, desarrollo de ideas y pruebas conceptuales. A lo largo de sus ediciones, los participantes atendieron distintos problemas que incluyeron:
Por ejemplo, por un lado, un equipo de la Ciudad de México sugirió una bañera portátil para ayudar a prevenir caídas en baños. Mientras que, por el otro, otro grupo trabajó en un ascensor inteligente que ajusta sus partes motorizadas para facilitar el paso de personas con silla de ruedas.
El programa lleva ya más de 750 estudiantes participantes, más de 800 mentores voluntarios, y entregó más de 70 subvenciones financieras para apoyar los proyectos.
Desarrollo de habilidades e interés en STEM en niveles más tempranos
Para los estudiantes más jóvenes, aquellos que se encuentran entre los 8 y 12 años, Otis impulsa su curiosidad científica a través de kits STEM. Estos materiales hacen posible que nuestros voluntarios lleguen a más escuelas y programas extracurriculares para ofrecer experiencias prácticas y divertidas que acercan la ciencia y la ingeniería de una manera amigable.
El programa ya se implementó en distintos lugares de Estados Unidos, y su éxito abre la puerta para seguir inspirando a nuevas generaciones en más regiones del mundo.
Los compañeros de OTIS Hong Kong trabajan en el programa The Little Engineer con estudiantes de primaria desde el año 2010. Esta iniciativa busca despertar el interés de los más pequeños en la ingeniería y mostrarles todo lo que pueden lograr con STEM. Allí, se enseñan habilidades técnicas de manera sencilla y práctica para ayudar a que todos los niños puedan descubrir su propio potencial.
Como parte de esta iniciativa, también se abrió una sección dedicada a STEM en la biblioteca de la Escuela Primaria C.C.C. Heep Woh. Esto refuerza el acceso de los alumnos a recursos que alimentan su curiosidad y creatividad desde temprana edad.
Cómo estos programas crean impacto real
Estos esfuerzos de Otis representan mucho más que simples buenas intenciones. Hacen posible:
La apuesta de Otis por la educación STEM no se queda en preparar ingenieros para la industria. Su impacto va más allá de eso:
En Otis creemos que la movilidad vertical se trata de abrir oportunidades para las personas y para las comunidades. Si quieres conocer más sobre cómo nuestros programas STEM se conectan con los servicios que ofrecemos, te invitamos a ponerte en contacto con nosotros al +528007125473 o a visitar nuestra página web. Estamos listos para acompañarte a transformar tus proyectos en espacios más accesibles y preparados para el futuro.